Ruta Vía de la Plata: atravesando España como los romanos

Ahora que se acerca poco a poco el buen tiempo toca ir pensando en destinos vacacionales para esos días que tenemos libres. Puede que tengas planeado algún viaje grande a otros países, pero si todavía estás sin plan y tu idea era simplemente coger tu Citroën y disponerte a conocer España un poco mejor, tenemos una propuesta: recorrer la Vía de la Plata.

Se trata de una calzada romana que recorre el oeste de España de sur a norte, en un principio desde Mérida hasta Astorga, aunque continuaba por otras vías hasta Sevilla por el sur y hasta Gijón por el norte. Esta ruta que comunicaba las tierras del norte con el sur de Hispania fue usada no solo durante la época romana, sino también durante la Edad Media y los siglos posteriores, lo que se nota en el increíble patrimonio histórico que encontraremos a lo largo de la ruta. 

A la hora de aventurarse a tomar esta ruta, todo dependerá del tiempo del que se disponga. El camino completo, visitando todas las ciudades y pueblos básicos, puede llevar algo más de dos semanas, pero se puede optar también por ajustarla a nuestra situación personal. Acortarla (hacer solo la original de Mérida a Astorga, por ejemplo), saltarse muchas ciudades, dividirla en varios viajes… En este caso nos vamos a quedar con la original.

– Mérida

Mérida

Foto: Ángel M. Felicísimo

Una de las ciudades romanas en España por excelencia, indispensable para ver de verdad cómo funcionaban las cosas en aquella época. Fundada en el año 25 a.C., fue siempre una ciudad amurallada muy interesada por los espectáculos públicos. Esto se puede ver todavía en el Teatro, el Anfiteatro y el Circo. Además, son imprescindibles el Puente Romano, el Templo de Diana y el Acueducto de Los Milagros.

– Casar de Cáceres

Casar de Cáceres

Foto: Jose Antonio Cotallo López

Este pequeño municipio de apenas 5.000 habitantes está situado a 10 kilómetros de Cáceres y, además el patrimonio histórico de su casco urbano (con las cuatro ermitas que marcan los cuatro puntos cardinales y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (siglo XVI), Monumento Nacional; es muy interesante por su naturaleza. Su charca es perfecta para ver cigüeñas blancas o abubillas. Además, en la Jara hay tumbas prehistóricas que se pueden visitar.

– Plasencia

Plasencia

Foto: quinocho

Fundada en el siglo XII, esta ciudad situada a la entrada del valle del Jerte fue durante varios siglos muy importante por su posición estratégica (estaba cerca de las fronteras con el reino de León y de la frontera con los musulmanes al sur).  Gracias a esto, cuenta con un conjunto monumental plagado de edificios que vale la pena ver: la catedral de Santa María, el palacio Carvajal Girón y el palacio Mirabel son bienes de interés cultural. Además, en la lista indicativa de la UNESCO están el parque nacional de Monfragüe y toda la dehesa extremeña.

– Hervás, Baños de Montemayor, Béjar

Hervás

Foto: Jose Losada

Estos tres municipios están muy pegados, con apenas unos kilómetros separándolos. En Hervás es imprescindible ver su Barrio Judío, uno de los mejor conservados de España. Con origen en el siglo XV, está declarado conjunto histórico-artístico. En Baños de Montemayor, como su nombre indica, tienes que visitar su balneario: aunque su edificio actual haya sido construido en el siglo XIX, sus orígenes datan de la época romana. En Béjar, por su parte, tendrás que pasear por su casco antiguo (conjunto histórico artístico), ver el Parque de El Bosque (jardín renacentista italiano), y visitar sus múltiples iglesias.

– Salamanca

Salamanca

Foto: marcp_dmoz

¿Qué decir de Salamanca que no se haya dicho ya? Su universidad, fundada en el siglo XIII por Alfonso IX, es la más antigua en activo de España, todo el centro histórico es una maravilla arquitectónica, desde su Plaza Mayor, hasta sus catedrales, pasando por la Casa de las Conchas y las Escuelas Mayores… No es de extrañar que esté declarada Patrimonio de la Humanidad, pero nunca está de más revisitar un lugar como este.

– Zamora

Zamora

Foto: Antramir

Si no tienes mucho tiempo, quédate con esto: el siglo XI es el siglo de oro de la ciudad, y de esa época datan los principales monumentos y patrimonio artístico de Zamora. Un lugar perfecto para amantes del arte románico (uno de los conjuntos más importantes de Europa), que no deben pasar sin visitar la Catedral (siglo XII), algunas de sus 22 iglesias románicas, las murallas y el Castillo. Todo en una ciudad que no llega a los 65.000 habitantes.

– Benavente

Benavente

Foto: c0ntraband

Aunque en el imaginario colectivo de cualquiera que realizase el viaje entre Madrid y Galicia en los años 90 Benavente haya quedado como el típico pueblo de paso en el que parabas a comer o tomar algo, lo cierto es que merece más atención. Haber sido durante siglos un lugar por el que pasaban muchas rutas (Camino de Santiago, Camino Mozárabe, Vía de la Plata, Ruta de los Pimentel, etc.) ha dejado en la ciudad un conjunto importante de patrimonio histórico en forma de arquitectura religiosa y civil que es necesario conocer.

– La Bañeza

La Bañeza

Foto: Antramir

Si estás un poco harto de tanto edificio de antes del siglo XV, en La Bañeza puedes descansar y disfrutar del modernismo de sus edificaciones de la Plaza Mayor. Por supuesto, como buena localidad atravesada por la Vía de la Plata, La Bañeza tiene también su dosis de iglesias históricas, además de un Museo de las Alhajas en la Vía de La plata. Aprovecha también para probar su vino y gastronomía.

– Astorga

Astorga

Foto: amaianos

El que era el final de la Vía de la Plata original es ahora una especie de museo al aire libre de todos los moradores que han habitado la ciudad. Arquitectura romana, románica, gótica, renacentista, barroca y modernista (¡hasta tiene un Gaudí!) y siete declaraciones de Bien de Interés Cultural hacen que sea un lugar muy interesante y con oferta turística para todos los gustos. Debes ver las murallas, la Catedral, el Palacio Episcopal y el Ayuntamiento, entre otros.

Foto de portada: Carlos Cabanillas