En 1960 el laboratorio británico RRL dedicado a llevar a cabo pruebas e investigaciones relacionadas con la circulación y con el transporte por carretera, hoy conocido como el Transport Research Laboratory, modificó un  DS19 para que circulara guiado automáticamente, sin necesidad de conductor.

De entre todos los coches de la época, el DS fue el modelo elegido porque sus avances e innovaciones técnicas facilitaban enormemente automatizar la conducción. Por ejemplo, la novedosa dirección asistida hidráulica y los sistemas de aceleración y frenado podían ser accionados por mecanismos integrados directamente en el sistema, sin necesidad de hacer complejas modificaciones.

Por supuesto, en aquella época en la que los ordenadores tenían el tamaño de una habitación, el sistema de guiado desarrollado para el  DS era completamente físico; nada de informática ni software. La tecnología aplicada era bastante primitiva en comparación con el nivel de electrónica, informática y programación actuales. Consistía en un cable eléctrico enterrado longitudinalmente bajo el asfalto a lo largo de varios kilómetros en una pista de pruebas.

El cable enterrado emitía una señal de alta frecuencia que era captada por el sistema de radio instalado en el vehículo, el cual actuaba sobre la dirección para llevar el coche hacia donde más intensa era la señal. Es decir, el coche avanzaba siguiendo el recorrido de cable subterráneo y no podía desviarse de ahí. La aceleración y la frenada se controlaban de forma remota. Después de todo, en 1960 todavía no existía nada parecido a la visión artificial.

Aquel  DS19 de 1960 fue capaz de circular a 130 km/h sin conductor, siguiendo aquel cable eléctrico enterrado bajo el asfalto. Primero en una pista de 5 km y después a lo largo de 15 kilómetros en una vía pública entonces todavía cerrada al tráfico. Los investigadores admitieron las limitaciones técnicas de la época pero anticiparon entonces que para el año 2010 la mayoría de los coches conducirían por sí mismos. El vehículo está actualmente expuesto en Museo de Ciencias de Londres.

Fotografía:  DS19 de 1960 dirigido automáticamente. Museo de Ciencias de Londres (cc) Peter Turvey en Wikimedia.

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