Lewis Lehe preparó una explicación técnica, visual e interactiva sobre cómo se comportan los vehículos en las aglomeraciones de tráfico aprovechando para explicar las diferencias entre términos como «atasco», «congestión», «bloqueo» y otros similares. Baste decir al respecto que la gente suele usar el término genérico «atasco» para calificar cualquier situación de tráfico lento o con paradas en vías donde normalmente no debería haberlo, aunque en realidad –aunque en parte depende del idioma– «atasco» se refiere a retardos y «colas» de tipo temporal, mientras que términos como «bloqueo» y similares se usan para momentos en los que el tráfico está completamente parado.

Aunque parezca a todas luces imprevisible, para los los técnicos la ciencia de los atascos es algo cotidiano que está perfectamente estudiado: si demasiados coches quieren circular por el mismo carril, utilizar la misma salida de la autopista o pasar por una calle estrecha, se producirá un atasco dependiendo del ritmo al que lleguen a la zona en la que se puede producir el problema: una cuesta, un peaje o una señal de Stop. Cada vía y cada lugar tienen una capacidad determinada; el ritmo al que llegan los coches (bajo, medio o alto) marca los instantes en los que pueden producirse atascos, colas y retrasos de forma temporal.

Por otro lado, cuando un atasco se produce de forma que las colas llegan a atascar otras vías es cuando comienzan los temibles bloqueos: los lugares por los normalmente podrían circular otros coches quedan bloqueados aún no habiendo atascos en esa vía. Cuando además esos bloqueos se producen en cuatro sentidos alrededor de una manzana, en las entradas y salidas de una autopista o en rotondas, de modo que el último afecta al primero, se produce un bloqueo total, una especie de «tormenta perfecta» que atrapa a los vehículos sin remisión. Y allí se quedarán hasta que alguno de los conductores decida salirse de la vía y dejar algo de espacio para que el resto de los vehículos maniobren y se muevan.

En las simulaciones de la web de Lewis Lehe se puede jugar con el ratio de llegada de vehículos a las zonas de atasco en una vía lineal y ver cómo se frenan. También se puede definir el número exacto de coches que llegan a una situación de bloqueo y otros valores (consejo: probar a partir de 40 para ver el bloqueo total). Lo interesante es que herramientas de simulación como esta permiten añadir carriles o entradas y salidas para examinar posibles soluciones, haciendo así la planificación de la ciudad algo más eficiente.

{Foto: Paris traffic jam 1970 (CC) Richard O. Barry @ Flickr; Bloqueo/Gridlock (CC) Wikipedia}

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